Golpean,
pam, pum, pim, pom!
Tañen,
tan, tin, tolón, tolón!
Sacuden,
clanc, clonc, clunclunclunc!
Tintinean,
tilín, tiling!
Es la costumbre.
Es el uso.
Es la rutina.
Es la costumbre patrimonial.
Desde el primero que tomó conocimiento.
El segundo que lo atesoró.
Los siguientes que lo
transmitieron.
Así pueden, saben y están
duchos en sacudir caceloras, no ollas, esas están podridas y es tema de otro
texto.
Si es igual, igualito, the
same man, que agitar las monedas de oro de sus cofres.
Pero a delarua lo saco un cacerolazo... estubo mal eso?
ResponderEliminarCreo que sí, estoy en desacuerdo con romper el orden institucional. Ha sido muy negativo para nuestro país que los presidentes elegidos por el voto popular no pudieran terminar su mandato sistemáticamente. Gracias por comentar!
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