Me estoy enfermando de
silencio
Me falta el aire, tapado de
saberes.
Respiración apenas por eso
que no se anima.
Dolor de panza de lo que se
revuelve, estruja, empuja y retuerce.
Piernas pesadas que no
quieren llevarme a donde debo y no sé por qué debo.
Los hombros, cuello, nuca,
un único miembro hecho piedra y no preciosa.
Y el siempre presente
corazón: latigando, galopando, golpeando, avisando que late en lugares que no
sabía que podía.
Hablá.
¿Ah?
Hablá.
¿Lo qué?
Hablá te digo.
Hablá carajo.
Y hablé.
Y el universo no fue “El día
después de mañana”
Y la vida con todo su
planeta no se extinguió ni un cachito.
Y el 2012 sigue en pié.
Aunque el 21 de diciembre
capaz que me da el gusto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario