jueves, 31 de mayo de 2012

Los cacerolazos vienen marchando


Golpean,
pam, pum, pim, pom!
Tañen,
tan, tin, tolón, tolón!
Sacuden,
clanc, clonc, clunclunclunc!
Tintinean,
tilín, tiling!
Es la costumbre.
Es el uso.
Es la rutina.
Es la costumbre patrimonial.
Desde el primero que tomó conocimiento.
El segundo que lo atesoró.
Los siguientes que lo transmitieron.
Así pueden, saben y están duchos en sacudir caceloras, no ollas, esas están podridas y es tema de otro texto.
Si es igual, igualito, the same man, que agitar las monedas de oro de sus cofres.

lunes, 21 de mayo de 2012

Callada, calláte


Me estoy enfermando de silencio
Me falta el aire, tapado de saberes.
Respiración apenas por eso que no se anima.
Dolor de panza de lo que se revuelve, estruja, empuja y retuerce.
Piernas pesadas que no quieren llevarme a donde debo y no sé por qué debo.
Los hombros, cuello, nuca, un único miembro hecho piedra y no preciosa.
Y el siempre presente corazón: latigando, galopando, golpeando, avisando que late en lugares que no sabía que podía.
Hablá.
¿Ah?
Hablá.
¿Lo qué?
Hablá te digo.
Hablá carajo.
Y hablé.
Y el universo no fue “El día después de mañana”
Y la vida con todo su planeta no se extinguió ni un cachito.
Y el 2012 sigue en pié.
Aunque el 21 de diciembre capaz que me da el gusto.

miércoles, 9 de mayo de 2012

No es lo que hay


Un pedacito menos.
Sacaste otro.
Le restaron uno más.
Ella vino y quitó también.
Desapareció un pedazo.
El llevó un poco.
Se cayó lo que quedaba.
Cuando quise rescatar algo, era polvo.