Cuando lo largué pensé: qué buen título.
Y ahí quedé.
Porque los protagonistas se niegan a aparecer y mi imaginación está de viernes santo, aunque sin esperanza de resurrección.
Uno pide una amiga dispuesta.
La amiga pide que no sea feo.
Él elije joven.
Ella elije que no quiera ser novio.
Caballero recula y apela a la ironía.
Dama pregunta discreta con cara de yo no fui.
Ambos solos, podrían amontonar compañía.
Y así me arruinan la posibilidad de un buen cuento, chotos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario